Esta segunda clase me desafia a llevar esta mirada amplia e integral del DI, a mi ámbito laboral, integrado por compañeros de diversas disciplinas y desde el cual estamos en diálogo con pediatras y neurologa/os regularmente. En la práctica cotidiana nos encontramos frecuentemente con miradas muy parcializadas respecto de las problemáticas del desarrollo que presentan los niños y niñas con los que trabajamos, lo cual incide en lo que se construya para su abordaje clínico y terapéutico.
Me resulta muy interesante la reformulación de ciertas nociones del PSA que permiten hacer dialogar el PSA con las neurociencias , manteniendo lo específico de cada uno.